Yo soy un hombre sincero - José Martí

No he tenido tiempo para hacer una entrada decente,
pero les quiero compartir estos versos de un hombre que
nos pertenece a toda Latinoamerica
¡Disfruten!


YO SOY UN HOMBRE SINCERO...

Yo soy un hombre sincero
De donde crece la palma,
Y antes de morirme quiero
Echar mis versos del alma.

Yo vengo de todas partes,
Y hacia todas partes voy:
Arte soy entre las artes,
En los montes, monte soy.

Yo sé los nombres extraños
De las yerbas y las flores,
Y de mortales engaños,
Y de sublimes dolores.

Yo he visto en la noche oscura
Llover sobre mi cabeza
Los rayos de lumbre pura
De la divina belleza.

Alas nacer vi en los hombros
De las mujeres hermosas:
Y salir de los escombros,
Volando las mariposas.

He visto vivir a un hombre
Con el puñal al costado,
Sin decir jamás el nombre
De aquella que lo ha matado.

Rápida, como un reflejo,
Dos veces vi el alma, dos:
Cuando murió el pobre viejo(*),
Cuando ella me dijo adiós(**).

Temblé una vez —en la reja,
A la entrada de la viña,—
Cuando la bárbara abeja
Picó en la frente a mi niña.

Gocé una vez, de tal suerte
Que gocé cual nunca:—cuando
La sentencia de mi muerte
Leyó el alcalde llorando.

Oigo un suspiro, a través
De las tierras y la mar,
Y no es un suspiro,—es
Que mi hijo va a despertar.

Si dicen que del joyero
Tome la joya mejor,
Tomo a un amigo sincero
Y pongo a un lado el amor.

Yo he visto al águila herida
Volar al azul sereno,
Y morir en su guarida
La vibora del veneno.

Yo sé bien que cuando el mundo
Cede, lívido, al descanso,
Sobre el silencio profundo
Murmura el arroyo manso.

Yo he puesto la mano osada,
De horror y júbilo yerta,
Sobre la estrella apagada
Que cayó frente a mi puerta.

Oculto en mi pecho bravo
La pena que me lo hiere:
El hijo de un pueblo esclavo
Vive por él, calla y muere.

Todo es hermoso y constante,
Todo es música y razón,
Y todo, como el diamante,
Antes que luz es carbón.

Yo sé que el necio se entierra
Con gran lujo y con gran llanto.
Y que no hay fruta en la tierra
Como la del camposanto.

Callo, y entiendo, y me quito
La pompa del rimador:
Cuelgo de un árbol marchito
Mi muceta de doctor.

Las demandas de la Universidad pública.

Esta semana se aprobó el presupuesto general de la nación y como siempre los y las estudiantes de la universidad pública nos vimos obligados y obligadas a salir a las calles para exigir un presupuesto digno para nuestra educación.

El problema es que todos los años parece ser la misma historia, y las cosas no mejoran, de hecho parecen empeorar, esta vez hubo una reducción de 7.47% al precario presupuesto que ni siquiera se le ha desembolsado apropiadamente este año a las universidades, a eso hay que sumarle el déficit de aproximadamente medio billón de pesos (sino, es mayor) y la reiterada intención de reformar los artículos 86 y 87 (referentes a presupuesto) de la Ley 30 (que en su forma original no es la más favorable para las necesidades de la educación).

Este debate sobre financiación, no se queda ahí, en unos cuantos millones que no se están recibiendo (o mas bien, que nos están quitando), hay que analizar las consecuencias que esto tiene para el estudiantado y para la concepción misma de lo que debería ser la universidad publica.

El recorte de recursos, es obviamente, el camino seguro para una paulatina privatización de las universidades, si el estado no da lo que otrora diera para su mantenimiento, las instituciones educativas se ven obligadas a buscar financiamiento por sus propios medios para no cerrarse y la forma más fácil es el aumento de las matriculas, no olvidar que en la Universidad del Atlántico, después de impuesta la reforma de la "Revolución Educativa" estas subieron hasta 400% haciéndolas imposibles de pagar para personas de los estratos mas bajos.

Igualmente la exigencia de cobertura para "ganarse" el cubrimiento financiero del estado es totalmente negligente con la calidad educativa, pues de nada le sirve al país entrar más estudiantes a las universidades si no hay las condiciones pertinentes para que, de hecho, vayan a aprender algo; mas estudiantes con menos profesores o con profesores que no pueden atender las miles de dudas que estos tengan, no funciona, mas estudiantes con las mismas aulas, no funciona, más estudiantes sin garantías de bienestar para que se puedan concentrar en sus estudios, tampoco funciona. Vean el caso de la Universidad de Pamplona que fue la hija para mostrar de este cinico proyecto educativo, y ahora esta en la completa quiebra.

Señores y señoras del gobierno, parecen olvidar que la educación es ante todo un derecho y no un negocio, donde las universidades tengan que hacer contrataciones con empresas privadas para financiar los proyectos que estas quieran desarrollar (no los que los y las estudiantes propongan), esto en especifico es un atentado contra la autonomía que constitucionalmente tienen estos centros educativos. Muchos menos la educación es una excusa para sacar instituciones de crédito, donde por querer estudiar se castigue a los "beneficiarios" con deudas exorbitantes que estén pagando el resto de su vida profesional.

El gobierno, desde hace años, parece estar en una campaña decidida a precarizar la educación de la población colombiana, sin embargo, sin las movilizaciones y protestas que los y las estudiantes hemos hecho, no me imagino el panorama que estaríamos contemplando ahora, por más que la ideología gubernamental impuesta en los últimos años pretenda criminalizar al movimiento estudiantil, es no mas lógico que este se levante, se pare, y haga escándalo ante las situaciones que se han presentado. Somos jóvenes, es cierto, pero no bobos, y mientras no se garanticen las condiciones apropiadas para aprender bien, no nos dejaremos de movilizar y exigir nuestros derechos.

¡Viva la U!

Apendice: Este concepto de Revolución Educativa, me enferma, pero no esta mal aplicado, revolución se refiere al cambio de paradigma en un orden especifico, en este caso están cambiando el paradigma de conocimiento y aprendizaje de la educación por el de funcionalismo al mercado de las personas que estudian, sin saber siquiera, que esta pasando a su alrededor en el mundo real. ¡Bien hecho!... ¡Que bonita revolución!

Sobre la muerte del Mono Jojoy.

Tengo que confesar que me llena de sentimientos ver tantas noticias, y para ser sincera voy a decirlo, tanto show mediático al rededor de la muerte del Mono Jojoy. Así que decidí revivir este blog tan olvidado en un formato totalmente distinto, para expresarme al respecto....

Primero que todo, como humanista, me parece absurdo hacer tanta celebración al rededor de la muerte de una persona, que si bien su vida resalta por sus acciones violentas (para no involucrarme en juicios morales sobre ella) es totalmente inhumano mostrarlo como trofeo de una institución estatal (que se ha presentando tan corrupta y maliciosa a través de la historia) o de una Nación en general.

Que lo hayan matado es suficiente información, los demás detalles que pasan por los noticieros con tanta dedicación son solo para engrandecer el ego (por demás, mal habido) de las Fuerzas Armadas Colombianas, ahora, que además muestren esa imagen del cadáver, a riesgo de ser vista por menores de edad, me parece una irresponsabilidad.

Pero peor aún considero totalmente ingenuo, pensar que con la caída de este líder militar, se vea a la vuelta de la esquina, no solo el fin de las FARC sino de todo el conflicto social que aflige a Colombia hace más de medio siglo. Es realmente, un problema de memoria histórica, de la falta de esta en un país que a lo largo del tiempo se ha dejado convencer por lo que le dicen los medios, evidentemente manipulados por las elites económicas que lo rigen.

Es un problema de memoria histórica, porque el conflicto social no nace de la nada, como lo han querido hacer ver, a punta de términos impuestos como el "narco-terrorismo" o "terrorismo" a secas, tan populares después del trágico 9-11.

El conflicto en Colombia, y me parece increíble pensar que haya gente que no lo asimile todavía, nace de una incipiente desigualdad e injusticia social, donde la población más importante del país, los campesinos, ha sido sistemáticamente despojada de sus tierras desde épocas que a duras penas mi abuelo se acuerda. Y si bien, hay una degradación por parte de las fuerzas insurgentes con la inclusión del narcotráfico en sus métodos de financiación, a mi parecer lo que encrudeció aún más la situación fue la falta de voluntad política de nuestros gobiernos por la búsqueda de una solución real. En una época donde todos los grupos armados insurgentes del continente se desmovilizaban en procesos de diálogo y paz, nuestros intentos de dialogo terminaron frustrados por una violencia estatal de la cual es infame ejemplo la Unión Patriótica.

Muchos pensaran de mi lo que prefieran, al leer estas líneas, pero soy una convencida que mientras estas injusticias y desigualdades se profundicen con las políticas nacionales y transnacionales de despojo, el conflicto armado en Colombia no acabará.

A propósito de lo publicado en diferentes medios, me sorprende, sobre todo el eco que le han hecho los que otrora hubiesen sido los críticos más duros no solo del gobierno en curso, sino en general del régimen político del cual es víctima el pueblo colombiano, a la “buena actuación” por parte de las FFAA. Pareciese que con esta muerte, se saludara con grandes halagos a la política de Seguridad Democrática, que tantos estragos ha hecho en nuestro país, sobretodo en cuestiones humanitarias, y no considero necesario recordarlos.

Esa alegría que leo en la mayoría de los medios por esta violenta muerte no es más sino una muestra de la cultura de violencia y venganza que nos rodea. Ojala exista un día donde podamos enfrentar a nuestros demonios no con dicha venganza, sino con anhelos de reparación y reconciliación para construir una sociedad de verdadera paz y no la paz de los cementerios que se plantea a punta de bala.